Old habits die hard
Mi ausencia lo dice todo. Soy débil y realmente patética. Entré en uno de mis típicos baches emocionales. Inicio con una enfermedad pasajera, pasando por una pelea / reconciliación familiar, terminando con una noche de drinks por Cholula. Regresan a mí como una avalancha todos los problemas preexistentes que creía contenidos. En resumen: baja autoestima que afecta mi trabajo, mis amistades y todo a mi alrededor. Es un patrón de autodestrucción que repito una y otra vez. Cuando todo se tranquiliza, no queda más que mirar atrás, analizar el resultado de la catástrofe, aprender de ello y seguir adelante. Después de todo, como dice el gran Mick Jagger: “Old habits die hard.”


Entre la difícil muerte de los malos hábitos y el miedo, que mencionas, me pongo a pensar en cómo en distintos momentos permitimos que la fuerza de los hechos nos arrastren a las prácticas cotidianas que quizá no definan lo que somos o lo que queremos ser.
Lo peor es estar entre la repetición de esos malos hábitos y adentrarse tanto en la rutina para evitar los primeros. Pero si es así, ¿dónde queda uno? Eso me pasa a mí.
Un saludo.
Diello
Jueves, 20 Agosto, 2009 a 09:49